Vínculos necesarios entre la formación pedagógica y didáctica de los profesional de la información y el combate a los procesos de desinformación

Autores/as

  • Lucía Alonso Varela Facultad de Información y Comunicación, Universidad de la República

DOI:

https://doi.org/10.34630/xiedicic.vi.6769

Palabras clave:

procesos de desinformación, alfabetización en información, formación pedagógica-didáctica, profesionales de la información

Resumen

Procesos de desinformación

Los procesos de desinformación constituyen un fenómeno que requiere un abordaje multidisciplinario desde la información y la comunicación. Si bien este fenómeno no es producto del siglo XXI ni de la sociedad de la información, ya que existe desde que se constituyeron los primeros medios de comunicación, es indudable que la infraestructura tecnológica y el ecosistema informacional-comunicacional actual generan escenarios que potencian y facilitan los procesos de desinformación. Desde que existen las sociedades se han configurado ecosistemas de información y comunicación que estipulan lógicas para la comunicación de información mediante medios tradicionales y no tradicionales. Tales lógicas han estado siempre supeditadas a intereses y fuerzas políticas, económicas, sociales, culturales que influyen sobre qué información se comunica y cómo se comunica. Dentro de estas lógicas encontramos también los procesos de desinformación. La realidad actual de desarrollo tecnológico, inteligencia artificial, pluralidad de medios de comunicación no tradicionales, monopolios y hegemonías de medios de comunicación tradicionales, etc. han exacerbado y diversificado las maneras en que se generan y propagan noticias falsas, cimentando nuevas formas de desinformación.

Cada vez más las personas, al consumir y compartir información en la web, en sus redes sociales, en sus comunidades, se encuentran y vinculan con información falsa que intentan desvirtuar la realidad. Los cambios en las dinámicas que conforman el mundo de la información y la comunicación, torna cada vez más difícil identificar la información veraz de la información falsa (Rodríguez Andrés, 2018).

En este contexto, las competencias en información toman un rol protagónico. Las personas que cuenten con competencias en información que les permitan analizar críticamente las fuentes de información, medios de comunicación y las noticias que consume, serán menos propensos a utilizar información falsa o a fomentar procesos de desinformación.

Competencias en información y alfabetización en información

Las competencias en información y la alfabetización en información son dos conceptos estrechamente relacionados en tanto las primeras son resultado del proceso de alfabetización. El CILIP (2018) ha problematizado las primeras definiciones del concepto proporcionando una nueva conceptualización en la cual la alfabetización en información es: 

la capacidad de pensar críticamente y hacer juicios equilibrados sobre cualquier información que encontremos y usemos...Nos permite a los ciudadanos alcanzar y expresar opiniones informadas y participar activamente en la sociedad... refiere a la aplicación de las competencias, los atributos y la confianza necesarios para hacer el mejor uso de la información y para interpretarla con criterio. Incorpora el pensamiento crítico y la conciencia, y una comprensión de los problemas éticos y políticos asociados con el uso de la información.

Adquirir competencias en información es imprescindible para entender los nuevos ecosistemas de información y comunicación. La información dejó de tener canales hegemónicos de transmisión, acceso y comunicación. Los formatos, los canales y las herramientas disponibles para acceder a la información, gestionarla, crearla y comunicarla son cada vez más heterogéneos; las tecnologías, la inteligencia artificial, los nuevos medios de comunicación, exigen nuevos conocimientos, habilidades y competencias en clave de alfabetizaciones múltiples. 

Así, las competencias en información son de gran importancia ya que posibilitan la formación de ciudadanos críticos, autónomos y capaces de enfrentar los desafíos de la sociedad de la información. Las competencias en información, como resultado de un proceso multialfabetizador, permiten alcanzar un mejor manejo de información impactando positivamente en el combate a la desinformación.

Teniendo en cuenta que los profesionales de la información son quienes tienen el conocimiento especializado del mundo informacional y de los procesos de alfabetización en información, resulta inevitable posicionarlos como actores que deben liderar los procesos de formación de competencias en información. En consonancia, López-Borrull, Vives-Gràcia y Badell (2018) consideran que el contexto de desinformación representa una oportunidad para el trabajo bibliotecológico. 

Sin embargo, para que los bibliotecólogos diseñen, planifiquen e implementen programas de formación de competencias en información deben contar con un conjunto de competencias profesionales para articular estas iniciativas, lo que hace necesario preguntarnos ¿cuáles son las competencias que deberían tener estos profesionales para diseñar, planificar e implementar programas de formación?

Formación de los profesionales de la información: el rol educativo

Los bibliotecólogos han contribuido a la alfabetización bibliotecaria y la alfabetización en información posicionando el énfasis en la biblioteca y las fuentes de información tradicionales. El actual ecosistema de información y comunicación, así como las nuevas dinámicas de desinformación, exigen ampliar el alcance de las propuestas de formación.

En esta línea, se torna cada vez más central el rol educativo de los profesionales de la información. Entender el espacio de la biblioteca como un espacio educativo y apropiarse de la agencia educativa que tienen estos profesionales dentro y fuera de la biblioteca es necesario para favorecer espacios de enseñanza y aprendizaje de competencias en información.

Los programas de alfabetización en información constituyen acciones educativas e instancias de formación, ya sea en contextos de educación formal o informal y requieren de diseño y planificación didáctica desde una perspectiva pedagógica. 

Diseñar y planificar los programas de alfabetización en información exige competencias profesionales en dos dimensiones:

  • dimensión específica del área de la información - competencias y conocimientos vinculados al mundo informacional
  • dimensión educativa, pedagógica-didáctica - competencias para ejercer enseñanza

Tomando esto como partida, esta ponencia propone discutir el rol que deben asumir los profesionales de la información en los procesos de formación de competencias en información de la sociedad para contribuir a combatir los procesos de desinformación. Esto exige repensar los procesos de formación de los propios bibliotecólogos. Se defiende necesario incorporar y/o fortalecer los contenidos sobre pedagogía y didáctica en los programas de formación profesional.

Para que los profesionales de la información, en diferentes ámbitos de ejercicio profesional (bibliotecas, medios de comunicación, centros educativos) adopten un rol protagónico en el estudio de los procesos de desinformación, así como en la formación de los actores involucrados en dichos procesos, es necesario que desarrollen competencias que fortalezcan su rol educativo. Tomando esto como una de las tendencias de desarrollo disciplinar de la ciencia de la información, se hace necesario fortalecer la formación pedagógico-didáctica de los bibliotecólogos para que puedan desplegar acciones educativas en diferentes escenarios.

Publicado

2026-01-13

Número

Sección

Artigos